Hoy el señor pies planos se va a la playa, está harto de patear las calles y quiere descansar, nunca más usará zapatos ahora es libre, se dará sensuales masajes con las sinuosas piedras de cristal, perderá el sentido en los burbujeantes baños de espuma y llegará al clímax con los contactos lascivos sobre el musgo salvaje. Luego, exhausto y embriagado por el perfume de la brisa marina, se hundirá para siempre en la arena más profunda.